La pistola sí dispara: el doble sentido en el Tayta Shanti

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Un poco de contexto

El Tayta Shanti o Santiago es una festividad que originalmente se festejaba en honor al patrón Santiago y a la ganadería y que actualmente ha cobrado mucha fuerza en el centro del Perú. Seguramente su rápida evolución es y será motivo de algunos estudios a nivel folclórico, cultural y social. 

Por mi parte, en esta oportunidad me permití indagar un poco sobre el «origen» de la inclusión de algunos elementos subidos de tono (por decir lo menos) en las canciones del Santiago/Tayta Shanti y de esta forma saciar un poco mi curiosidad sobre este tema en cuestión.

Hace unas semanas, tuve la oportunidad de participar en el Santiago de la familia Camascca Cruz, una familia oriunda de Huancavelica que lleva ya varios años viviendo en Huancayo. Este dato es importante porque la familia combina tanto la celebración con orquesta folclórica típica y con un grupo que se compone de violín, arpa, yungor y la denominada “cantora” en la voz.

Para mí fue totalmente novedoso ver en escena al elenco de la cantora, porque nunca antes había visto este tipo de grupos de artistas musicales. Pero lo que más me llamó la atención fue el contenido subido de tono, aunque bastante sutil, de algunas partes de las canciones. Revisemos una pequeña parte de las canciones que pudimos registrar:

Como comentaba, aunque las letras tiene elementos subidos de tono, este no es tan explícito como los contenidos de los artistas modernos del Santiago, lo cuál ha sido motivo de intriga, desconcierto, desazón, malestar y hasta decepción en algunas personas.

Repasemos algunos instantes de estas letras:

  • A los 00:10 segundos se indica: «Si te falta cariño, llámame a mi celular» (hasta aquí obviamente esto no tiene nada de «oriundo»)
  • En el instante 2:45 se menciona: «Si me quieres, si me amas, ¿por qué no me besas?… Hombre sinvergüenza tú no vales nada»
  • A los 03:27 se dice: «Basta carajo de engañar, basta carajo de lastimar. Sinvergüenza, mujeriego, chupachichi»
  • En el instante 04:43 se eleva un poco el tono: «¿Qué chicha me estás mirando? ¿Qué chicha me estás vacilando?… Chato mayo»
  • En el instante 05:08 escuchamos algo más explícito: «Pechitos, piernitas me mirabas… ¿Para qué?: si no puedes, viejo verde».
Como mencioné, en términos de «picardía» o «tono elevado», estos cánticos no representan gran cosa en comparación con los cánticos modernos. Sin embargo, sirvieron para despertar y responder una antigua inquietud que tenía.

El testimonio

Decía entonces que estos cánticos (y otros que ya había escuchado durante ese día), elevaron mi curiosidad repentinamente, de tal forma que, en un momento de descanso del grupo, me «lancé» rápidamente a invitarlos a una pequeña conversación, al cual ellos accedieron muy amablemente sin titubeos y me autorizaron publicar el material. Este breve diálogo quedó registrado aquí:

Mi hipótesis era que los cánticos o tonadas modernas subidos de tono (que a veces generan controversia), tienen un legado generacional y, como notarán, la respuesta de nuestra artista cantora confirma que este tipo de cánticos no es ni siquiera novedoso ni reciente. Y claro, al procesar un poco más este acontecimiento, recuerdo entonces que una de las artistas del Santiago con gran trayectoria es Martina de Los Andes, en cuyas canciones, allá por inicios de los 2000, ya insertaba estos elementos en las letras de su música, por ejemplo en temas como: «Pan de cacho», «El cuarentón», «Saca leche», «Choclo seco», entre otros. 

Adicionalmente, este breve y sencillo «análisis» me hace sospechar que nuestros abuelos y antepasados eran maestros de la ironía, el doble sentido y el morbo; en pocas palabras, también les gustaba “la cochinada” (como diríamos coloquialmente) aunque un poco más disimulada, claro. Y obviamente esto toma lugar en todas las festividades, pero siempre lo he visto tomar más fuerza en las celebraciones del Tayta Shanti.

Aunque este testimonio no es contundente ni garantiza una originalidad ni evolución del «morbo» en el Santiago, sí brinda una idea más clara de estos temas. Queda de tarea (si no lo han hecho o si no lo están haciendo ya) de los expertos en la materia, dar credibilidad o descartar el contenido de esta publicación.

Notas:

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